Empezar
Abrir una cuenta es la puerta de entrada al sistema financiero. Aquí está qué es realmente una cuenta, dónde puedes abrirla, qué figuras no pueden recibir tu dinero y qué verificar antes de firmar.
Una cuenta de depósito es un contrato entre tú y una institución financiera donde:
No es lo mismo guardar dinero debajo del colchón que tenerlo en una cuenta. En una cuenta, tu dinero genera rentabilidad, está protegido legalmente, y tienes un registro de dónde está.
Cuando abres una cuenta en un banco, una SOFIPO o una cooperativa, todas cumplen la misma función básica: recibir tu dinero, guardarlo con seguridad y permitirte moverlo cuando lo necesites.
Las llaman de diferentes formas según la institución: «cuenta de débito», «cuenta de ahorro», «cuenta de nómina». Generaciones anteriores las conocían como «cuentas de cheques» o «cuentas de ahorro». Pero la realidad es que hoy son más similares que diferentes.
Lo que cambió: casi todas las cuentas modernas vienen con una tarjeta de débito. Es el equivalente a traer efectivo contigo, pero más seguro. La tarjeta de débito funciona así: solo puedes gastar lo que tienes en tu cuenta. Si tienes $100, puedes gastar $100. Si tratas de gastar $101, no te alcanza. Es simple.
En lugar de pensar «¿qué tipo de cuenta?», piensa en tus necesidades reales:
Verifica directamente con la institución qué comisiones cobra y si tiene requisitos de saldo mínimo.
Compara comisiones en CONDUSEF →Abre una cuenta básica o digital que te permita entrar al sistema, ver tus movimientos en el celular y mover tu dinero con bajo costo. Más adelante podrás agregar productos de inversión, tarjeta de crédito y seguros, según tus metas.
Existen varias figuras de instituciones que captan depósitos. No todas son iguales, pero prácticamente cualquier necesidad queda cubierta por las tres figuras principales: banco, SOFIPO o cooperativa.
Ofrecen cuentas de depósito, tarjetas de débito y crédito, y créditos para autos, casas y consumo. Ofrecen todo tipo de inversiones, banca digital y servicios de pagos (pagar la luz, por ejemplo). Están regulados por la CNBV y tus depósitos están protegidos por el IPAB hasta 400,000 UDIs.
Conoce el IPAB →Captan depósitos y ofrecen cuentas de ahorro con tarjeta de débito. Están diseñadas para zonas donde la banca tradicional no llega. Muchas personas tienen su dinero en una SOFIPO sin saber que no es un banco. Están reguladas por la CNBV y tus depósitos están protegidos por PROSOFIPO hasta 25,000 UDIs. Suelen cobrar menos comisiones que los bancos.
Consulta PROSOFIPO →Son cooperativas reguladas. Para tener cuenta, generalmente debes ser «socio»: pagar una cuota de admisión o comprar una «parte social». Captan depósitos de sus socios y otorgan crédito entre ellos. Están reguladas por la CNBV si son de nivel I a IV, y tus depósitos están protegidos por FOCOOP hasta 25,000 UDIs. Las de nivel «básico» o no registradas no tienen protección legal.
Consulta FOCOOP →Son plataformas digitales. Ofrecen wallets de fondos de pago electrónico para guardar saldo y moverlo. Técnicamente, un wallet (billetera digital) no es lo mismo que un depósito bancario. Lo que haces es: depositas dinero en la fintech, la fintech lo deposita en un banco autorizado, y tú accedes a través de la app.
No existe un fondo de protección para las fintech.
| Institución | Fondo protector | Protección |
|---|---|---|
| Banco | IPAB | 400,000 UDIs |
| SOFIPO | PROSOFIPO | 25,000 UDIs |
| SOCAP o caja autorizada | FOCOOP | 25,000 UDIs |
| Fintech (IFPE) | — | Sin seguro de depósito |
| SOFOM | — | No puede captar |
Los montos se expresan en UDIs (Unidad de Inversión) porque así no se erosionan con la inflación. Una UDI cambia todos los días. Si tu ahorro excede la cobertura, la salida no es buscar más rendimiento: es repartir tu dinero en más de una institución.
Hay figuras que parecen instituciones financieras pero no pueden captar depósitos. Si alguien te ofrece «guardar tu dinero» en ellas, desconfía.
Otorgan crédito, arrendamiento o factoraje. Su fondeo suele provenir de bancos, y es a través de ellas que se canaliza el crédito para el usuario final. No pueden captar ahorro. Si una SOFOM te dice que puede guardar tu dinero, está incumpliendo la ley. Ellas pueden prestarte dinero, no recibir el tuyo para invertirlo.
Si la institución donde quieres abrir cuenta no está en SIPRES, el registro oficial de CONDUSEF, no está autorizada y no tiene protección legal. Aunque prometa rendimientos altos, aunque te la recomiende un amigo, aunque tenga un edificio bonito o una página web con los logos de las autoridades: si no está en SIPRES, es fraude.
Verifica en SIPRES →Antes de abrir, en cualquier institución: