Crédito
Es un acuerdo para prestarte dinero de forma revolvente: te dan un límite, lo usas y lo pagas sin excederlo. Dos fechas deciden si te cuesta cero o te cuesta caro.
Una tarjeta de crédito es un acuerdo con una institución financiera para prestarte dinero de forma revolvente: te dan un límite, lo usas y lo pagas sin excederlo.
Si tu línea es de $1,000 y usas $400, te quedan $600 disponibles. Si pagas $200, vuelves a tener $800.
La ofrecen bancos, algunas fintech, cooperativas y SOFIPO. El dinero que te prestan es, literalmente, el que otras personas depositaron como ahorro.
El día en que la institución cierra el periodo y arma tu estado de cuenta.
Suele ser unos 20 días después del corte.
Si en la fecha límite cubres el renglón que dice «pago para no generar intereses», no pagas un peso de intereses por ese periodo. Ese es el punto que casi nadie usa a su favor.
Si no cubres el total, entran intereses ordinarios sobre el saldo, y si te pasas de la fecha límite, además moratorios y comisión por atraso.
Si tu corte es el día 10 y tu fecha límite el 30, una compra hecha el día 11 entra hasta el corte del mes siguiente y se paga el 30 del mes siguiente: casi 50 días financiados sin intereses.
Esa misma compra hecha el día 9 entra al corte inmediato y te deja apenas 20 días.
La tarjeta es la forma más accesible de construir historial crediticio. Usada bien, te abre puertas para créditos más grandes después.